|
1
- Aunque
no es común oírlo, la alimentación
de cada día puede influir en la aparición
de una tercera parte de enfermedades malignas. La dieta
rica en grasas y pobre en fibras, en términos
generales, tiene relación con la incidencia del
cáncer de mama, del cáncer de útero,
del cáncer de intestino grueso y del cáncer
de próstata. Esto se atribuye a una influencia
perjudicial sobre ciertas hormonas y sobre sales biliares
del intestino.
2
-
Cuando aconsejamos disminuir las grasas en la prevención
del cáncer, nos referimos particularmente a la
grasa animal (carnes rojas, huevos, manteca, lechón,
leche muy cremosa, embutidos, pescados grasos, etc.).
Los alimentos grasos no deben exceder del 25 al 30%
de calorías de nuestra dieta. Para reducir las
carnes grasas, se aconseja reemplazarlas por carnes
magras o aves sin la piel, como también pescados
magros. Cambiar la manteca por margarina vegetal untable
y sobre todo la leche entera por aquella descremada.
En nuestro país, el promedio del consumo de grasas
en nuestra alimentación es muy elevado y por
ello debe ser cuidadosamente controlado.

3
- Cuando
los alimentos están envasados con conservadores,
como son los nitratos u otras sales minerales, tienen
el riesgo de desarrollar en el organismo algunos compuestos
químicos cancerígenos llamados nitrosaminas,
que son responsables de provocar tumores malignos en
el esófago y en el estómago, como se observa
con frecuencia en los países que usan alimentos
conservados con nitratos, tales como Japón y
Chile. Lo mismo ocurre cuando se abusa de alimentos
ahumados, que también pueden ocasionar tumores
en el tubo digestivo, de ahí que se aconseja
elegir siempre alimentos frescos y elaborados en las
formas más naturales posibles.

4
- Los
alimentos ricos en fibras nos protegen, sobre todo,
de los tumores del intestino grueso (colon y recto)
porque ayudan a evitar la constipación y con
ello a irritar menos la pared del intestino. Las fibras
están contenidas en los cereales como: maíz,
trigo, salvado, etc. y en los vegetales verdes habituales
en la dieta como, por ejemplo: coliflor, brócoli,
repollo (colorado o blanco), espinacas, acelgas, zapallitos;
y en las legumbres: lentejas, porotos, garbanzos. Diariamente
deberíamos comer un plato de verduras. Es lamentable
que nuestra población demore en hacer el cambio
de reducir las carnes y aumentar los vegetales. Hágase
de esto una norma en todas las familias.

5
- Para
completar nuestras recomendaciones sobre la dieta en
la prevención del cáncer, debemos tener
en cuenta en nuestra cocina diaria los alimentos ricos
en vitaminas A, C y E, que en muchas observaciones en
animales y en humanos demostraron tener protection contra
ciertas formas de tumores de pulmón, de mama
y de tubo digestivo. Recordemos que entre los alimentos
ricos en vitamina A, tenemos los damascos, manzanas
con cáscara, zanahorias, zapallos, batatas, tomates,
duraznos, etc. Alimentos con vitamina E se encuentran
fundamentalmente en los cereales de grano integral,
como los copos de maíz, de trigo, el salvado,
la avena, avellanas, etc. ; y dentro de los alimentos
ricos en vitamina C debemos mencionar las frutas frescas
como la naranja, mandarina, pomelo, ananá, frutillas,
etc.

6
- Toda
población debe tener conciencia de que la obesidad
es un enemigo en la lucha contra el cáncer, sobre
todo en la mujer después de la menopausia. Con
la obesidad bien manifiesta aumenta el 20 ó 30%
el riesgo de desarrollar un cáncer de mama, de
intestino o de útero.

7
- Debe
procurarse, con el asesoramiento del médico y
de la dietista, reducir el peso de todas las personas
adultas que tienen exceso del mismo, y así poder
disfrutar de una vida mucho más saludable, no
solamente por la prevención de las enfermedades
tumorales sino también de muchas otras alteraciones
vitales para el organismo. Este consejo es doblemente
más valioso si la persona ha sido tratada de
algún tumor maligno en cualquier parte su organismo.

8
- Recordemos
ahora en forma sencilla y ordenada todos los consejos
que hemos dado con respecto a la nutrición y
la prevención del cáncer, ellos son:
a)
Evite la obesidad
b) Reduzca el total de grasa ingerida
c)
Elija alimentos ricos en fibras (ej. cereales y vegetales)
d)
Incluya el grupo de alimentos que contengan vitaminas:
A, C y E.
e)
Sea moderado en el consumo de alcohol
f)
Sea moderado en el consumo de alimentos ahumados, salados
o conservados
en nitratos.

OTRAS
PRECAUCIONES :
9
- Tenga mucho cuidado con la exposición a
los rayos solares, particularmente en verano, porque
contienen una fracción de rayos ultravioletas
que pueden provocar cáncer de la piel, sobre
todo en las personas rubias y de cutis blanco. Es un
alerta muy importante porque cada año aumenta
el número de casos de tumores de la piel (epiteliomas
o melanomas), por no seguir este consejo. No abusar
de exponerse al sol sobre todo entree las 11 de la mañana
y las 4 de la tarde. Además no dejar de usar
cremas protectoras de la piel, que filtran esos rayos.
La preocupación debe ser mayor cuando existen
lunares, no titubear en consultar al dermatólogo.
Es
interesante comentar que, ahora que se habla tanto de
la protección del medio ambiente, la atmósfera
tiene una capa de gas llamada ozono que filtra los rayos
ultravioletas para que no lleguen a la tierra con efectos
tan agresivos, pero lamentablemente esa capa de filtro
de ozono está disminuyendo, sobre todo en los
países como el nuestro, ubicados en la parte
sur del hemisferio, y esto quiere decir que el daño
de esas radiaciones que llegan a nuestro contacto con
más intensidad que antes son un verdadero peligro.

10
- Si Usted trabaja en una industria que manipulea
sustancias químicas cancerígenas, como
son el arsénico, el asbesto o amianto, el cloruro
de vinilo, algunas anilinas, el petróleo, el
cromo, el níquel, insecticidas como el DDT, etc.
debe cumplir estrictamente con el reglamento para la
protección del aire que respira, de su ropa o
de sus alimentos, para evitar la contaminación
que también puede afectar a sus familiares. Preste
especial atención a las instrucciones que publica
la medicina del trabajo.

11
- El consumo excesivo de alcohol y tabaco durante
muchos años, puede ser responsable de ocasionar
un cáncer de pulmón , vejiga o de las
partes altas del aparato digestivo. Trate de moderar
o suprimir estos hábitos para prevenir un grupo
de tumores que están aumentando año a
año en ambos sexos de la población.

12
- Trate
de evitar el estar mucho tiempo en contacto con el ambiente
cargado de hollín y humo por quema de residuos,
como también de no exponerse a la inhalación
de gases de escape de automotores, el llamado humo negro,
porque todos estos factores son contaminantes que tienen
sustancias cancerígenas ( como el benzopireno),
que afectan al aparato respiratorio. Por eso en las
grandes ciudades hay más enfermos tumorales que
en los ambientes rurales. Es fundamental disfrutar lo
más posible del aire libre.

13
- ¿Por
qué insistimos en hacer exámenes médicos
periódicos preventivos cuando uno tiene la apariencia
de disfrutar de buena salud? La respuesta es: porque
generalmente hay un largo período silencioso
entre la iniciación del cáncer y la aparición
de síntomas. El objetivo de este examen preventivo
es precisamente descubrir este tumor en una etapa "muda",
porque es la mejor posibilidad de una curación
total. Por eso, aunque no tenga síntomas, hay
que hacer un control periódico de su organismo.

14
-
Mucha gente se pregunta si el cáncer puede ser
hereditario o contagioso. No es hereditario ni es contagioso,
pero existe un grupo de enfermedades malignas en las
que puede existir una predisposición de padres
a hijos. Por eso es conveniente cuando se hace una historia
clínica, tener en cuenta cuáles han sido
las enfermedades que han padecido en la familia, sobre
todo : madre, padre y hermanos. Esto puede ser muy importante
para orientar el examen preventivo. Un ejemplo son las
enfermedades tumorales de la mama y del tubo digestivo.

15
-
¿En qué consiste un examen periódico
preventivo en la mujer? Fundamentalmente, en el examen
de la piel, de la cavidad bucal, de los órganos
genitales, de las mamas y del intestino grueso, que
generalmente se hace estudiando la presencia de sangre
en la materia fecal. Se completa este estudio con una
radiografía de tórax. Los tumores más
frecuentes en la mujer son los de la mama, del útero
y del intestino grueso. Su médico de cabecera
puede ampliar estos estudios si lo considera necesario.
Para este exámen preventivo todo médico
es apto para orientar su realización.

16
-
Hoy podemos evitar el cáncer de útero
gracias al examen vaginal sencillo e indoloro, hecho
una vez por año, a partir de la edad en que se
inician las relaciones sexuales. Este exámen
consiste en recoger la secreción vaginal para
hacer un estudio microscópico y saber así
si hay riesgo o no de desarrollar un tumor. Se lo llama
habitualmente "Prueba de Papanicolaou", que
es el nombre del creador de esta técnica. No
demore en concurrir a su ginecólogo anualmente
para hacer ya mismo este examen en el propio consultorio.

17
- El
cáncer puede existir en todas las edades, desde
la infancia hasta la vejez, pero más de la mitad
de los casos ocurren por encima de los 50 años.
En la mujer, 7 de cada 10 casos de tumores de mama se
presentan por encima de los 50 años. Es la enfermedad
tumoral más frecuente en ese sexo. Por eso repetimos
con frecuencia que toda mujer debe aprender a conocer
sus mamas como conoce su rostro. Para ésto, colóquese
frente al espejo con las manos en alto y observe en
las mamas si hay entree otras cosas lo siguiente:
a)
Pequeños hundimientos
b)
Eczema o enrojecimiento
c)
Pezón desviado o con distintos niveles
d)
Pezón retraído
e)
Hinchazón o bulto
f)
Secreción por el pezón
Este exámen debe hacerse todos los meses y si
tiene alguna duda no demore en consultar a su médico
sobre la conveniencia de la mamografía. Debemos
destacar lo siguiente: que todas las alteraciones que
señalamos anteriormente son, por lo común,
procesos benignos, factibles de una curación;
y si fueran malignos también tienen un tratamiento
favorable.

18
-
¿En qué consiste un exámen preventivo
en el hombre? Fundamentalmente en el exámen de
la piel, de la cavidad bucal, de los pulmones, del aparato
digestivo, de la próstata y de los órganos
genitales. Los tumores más frecuentes en el hombre
se encuentran en el Pulmón, el estómago
y la próstata. Estos estudios pueden completarse
con radiografía de tórax, tacto rectal
y exámen de sangre oculta en la materia fecal.
Todo hombre por encima de los 40 años debe hacerse
anualmente este examen preventivo.

19
-
Nuestro cuerpo tiene un sistema de señales que
nos dan el alerta sobre la posible existencia de una
enfermedad en desarrollo, pero solamente el exámen
clínico puede decidir si se trata o no de un
cáncer
¿Cuáles
son esas 7 señales de alerta ?
1)
Cambios en el ritmo de la evacuación del intestino
o de la vejiga urinaria.
2)
Una llaga que no sana
3)
Flujo de sangre o secreciones anormales
4)
Engrosamiento o nódulos en el seno o cualquiera
otra parte del cuerpo.
5)
Indigestión o dificultad al tragar
6)
Cambio de tamaño o de color de una verruga o
de un lunar
7)
Tos persistente o ronquera.
Si
Usted tiene alguna de éstas señales, consulte
al médico sin demora.

20
- Hay
una tendencia a decir en forma singular cómo
prevenir el cáncer: en verdad no es así,
porque no existe un sólo tipo de cáncer,
sino que hay muchas variedades de estos tumores malignos
que tienen distintas causas, distintos síntomas,
distintas localizaciones, distintos tratamientos y distintos
pronósticos. Hoy se habla de 100 diferentes clases
de enfermedades tumorales, que nacen en órganos
diferentes, por causas diferentes, de evoluciones diferentes
y con formas de prevención diferentes. Por eso:
no trate de comparar un caso de un tumor con otro, porque
puede traerle mucha confusión y alarma. El consejo
médico es el único que puede brindarle
seguridad y confianza. No viva con un temor injustificado.
Recomendaciones
elaboradas por el Comité de Educación
Pública de la Asociación Argentina del
Cáncer
|